jueves, 14 de julio de 2016

EXTRAÑAMIENTO

Hombre llorando, de Safec Zet

Vuelvo a mi casa y no hallo a nadie. Los que decían quererme han desaparecido. Les envío mensajes de buena voluntad. No responden, no acuden con aquel amor que, tal vez, fingieron. Desesperado, medito y no encuentro ofensa alguna que justifique el abandono de los míos. La falta de razones me tortura. Decido recuperarlos. Los mimo, los ensalzo, pero siempre el silencio es su respuesta. En mi corazón se abre una grieta difícil de sellar. Sé que la naturaleza humana es caprichosa y voluble, incluso arbitraria. Duele admitirlo en carne propia. 
     Extraño en mi ámbito, callo, me oculto.


Nota.- Con este micro, me despido por un tiempo del blog. ¡Feliz verano a todos!